Descubren en Argentina una especie de dinosaurio que no se parece a ninguna otra que conozcamos

Descubren en Argentina una especie de dinosaurio que no se parece a ninguna otra que conozcamos

6 February, 2019 Desactivado Por gdsradio
GDS Noticias El Clima en Mar del Plata
Compartir Buenas noticias es contribuir a la cultura universal
Reading Time: 5 minutes

Impresión artística del Bajadasaurus pronuspinax, un dinosaurio saurópodo recién descubierto en Sudamérica
Illustration: Jorge A. González

Un grupo de paleontólogos ha descubierto en Argentina un dinosaurio diferente a cualquier cosa que conozcamos. Vivió hace unos 140 millones de años, era herbívoro y tenía una serie de espinas enormes apuntando hacia el frente en el cuello y en la espalda. Estas espinas pudieron tener un papel defensivo, pero su propósito es por ahora un misterio fascinante.

Un estudio publicado esta semana en Scientific Reports describe la nueva especie de dinosaurio. Sus descubridores lo llaman Bajadasaurus pronuspinax. La primera mitad de su nombre hace referencia a la formación geológica donde se encontraron sus fósiles, la formación Bajada Colorada al norte de la Patagonia. La última parte de su nombre significa “espina doblada hacia delante”, debido a su característica más distintiva. Los restos fosilizados de esta extraordinaria criatura, incluido un cráneo casi completo con algunos dientes, fueron descubiertos en 2013 por paleontólogos de CONICET, la Universidad Maimónides y otras instituciones.

El Bajadasaurus era un saurópodo, un grupo tremendamente exitoso de dinosaurios de cuatro patas y cuello largo. Este dinosaurio del Cretácico inferior vivió hace 140 millones de años en lo que hoy es Argentina. Pertenecía a un subgrupo de saurópodos llamados dicraeosauridos, saurópodos medianos con vértebras distintivas y largas espinas a lo largo de sus cuellos y espaldas.

El autor principal del estudio, Pablo Gallino, posando frente a un par de reconstrucciones del dinosaurio
Photo: Secretaría de Ciencia

El análisis del cráneo y los dientes de Bajadasaurus sugiere que comían plantas bajas. Las cuencas de los ojos estaban ubicadas cerca del techo del cráneo, lo que les permitía vigilar a los depredadores mientras pastaban. En la hermosa ilustración de Jorge A. González se puede ver un pequeño pterosaurio posado en una espina de Bajadasaurus, un toque genial teniendo en cuenta lo prolíficos que eran estos reptiles alados en Sudamérica en aquel momento. Las reconstrucciones de la bestia puntiaguda se dieron a conocer hace unos días en el Centro de Ciencias Culturales de Buenos Aires (en la imagen de arriba).

Antes de este descubrimiento, los paleontólogos descubrieron otro dicreosáurido con espinas, el Amargasaurus cazaui. Este saurópodo de aspecto elegante vivió alrededor de 15 millones de años después del Bajadasaurus, pero sus pinchos eran mucho más cortos y se inclinaban hacia atrás en lugar de hacia delante. El Bajadasaurus es notable tanto por el tamaño de sus espinas como por la inclinación hacia delante. La más larga de sus espinas mide metro y medio.

“Apenas estamos en febrero, pero el Bajadasaurus podría acabar siendo el dinosaurio más increíble de 2019. El nombre suena como a Badassasaurus, lo que es bastante apropiado, ya que parece un dinosaurio punki”, dijo el paleontólogo de la Universidad de Edimburgo que no participó directamente en la investigación (aunque editó el estudio para Scientific Reports). “Con las espinas largas y delgadas que sobresalen del cuello parece que lleva mohawk o el pelo de punta de Johnny Rotten. No puedo evitar pensar que las espinas funcionaron de la misma manera que el pelo de Johnny Rotten: para llamar la atención. Deben haber sido estructuras de exhibición, para atraer parejas o intimidar a rivales, o tal vez para ser punki de maneras que solo los dinosaurios conocieron”.

De hecho, la función exacta de las espinas no está clara. Las posibilidades incluyen la regulación del calor (un problema para los saurópodos de cuerpo grande), la exhibición sexual (para cortejar a otro dinosaurio), un depósito de grasa (los depósitos se ubicarían entre las espinas, como en las jorobas de un camello), y la defensa contra los depredadores . Los autores del nuevo estudio, dirigido por Pablo A. Gallina de la Universidad Maimónides, tienden a pensar que las espinas sirgieron como “estructuras de defensa pasiva”. Cualquier posible depredador, dicen los autores, se arriesgaría a empalarse en estas formidables estructuras durante un ataque. Sin embargo, para que esa hipótesis funcione, las espinas largas deberían ser lo suficientemente fuertes para no romperse ni fracturarse.

Elementos fósiles del Bajadasaurus pronuspinax
Graphic: P. A. Gallina et al., 2019

“Creemos que las espinas extremadamente largas, delgadas y puntiagudas en el cuello y la parte posterior del Bajadasaurus sirvieron para disuadir a los posibles depredadores”, dijo Gallina en una declaración del CONICET. “Sin embargo, pensamos que si eran estructuras de hueso desnudas o cubiertas con piel podrían haberse roto o fracturado fácilmente con un golpe o con el ataque de otros animales. Esto nos lleva a pensar que estas espinas podrían haber estado protegidas por una vaina de queratina corneal similar a lo que se observa en los cuernos de muchos mamíferos”.

Brusatte no está convencido.

“Los paleontólogos que describieron al nuevo dinosaurio sugieren que las espinas pudieron usarse para la defensa, pero me cuesta imaginar que esas estructuras finas, delicadas y llamativas fueran de mucha utilidad para desviar el mordisco de un gran dinosaurio carnívoro”, dijo a Gizmodo. “Es una idea interesante, y tal vez los autores tengan razón, pero creo que es mucho más probable que fueran para exhibirse”.

Eric Gorscak, un investigador postdoctoral en The Field Museum de Chicago que no participó en el estudio, dijo que “el Bajadasaurus es ciertamente un descubrimiento extraño”, pero como Brusatte, es escéptico en cuanto a la hipótesis de defensa de los autores.

“Su reconstrucción es algo especulativa, ya que se basa en una sola vértebra del cuello recuperada con las espinas neurales curvas”, explicó Gorscak a Gizmodo. “El problema de las características únicas en animales extintos es que no existen muchos animales vivos para comparar y comprender mejor sus funciones potenciales. Pero al menos el Bajadasaurus demuestra que la vida encuentra maneras de modificar estructuras preexistentes en respuesta a las cambiantes demandas ecológicas y biológicas, aunque no estemos completamente seguros de cuáles eran”.

Un próximo paso razonable para los autores sería poner a prueba sus teorías y realizar algo de paleontología experimental. Esto se podría hacer usando simulaciones por ordenador o con materiales que se aproximen a la fuerza de los pinchos del Bajadasaurus. Se han hecho experimentos similares antes. Por ejemplo, investigadores que usaron modelos para estimar la velocidad máxima del Tyrannosaurus rex antes de romperse las piernas.

Aparte del propósito exacto de los picos, no hay duda de que el Bajadasaurus es uno de los dinosaurios más espectaculares que hemos visto en mucho tiempo. Es increíble pensar en todas las cosas que aún estamos aprendiendo, y aún esperamos aprender, sobre estas criaturas notables que vivieron mucho antes que los humanos.

[Scientific Reports]

Muchas opciones musicales, la mejor radio. GDS Vive en Vos! Hace clik en la imagen de arriba y elegí el canal musical que más te guste SORPRENDETE! , música clásica, rock, internacional, beatle, recuerdos, latino. GDS La radio que nos UNE